
Cinco años después de que la pandemia del Covid impulsara un auge sin precedentes del teletrabajo, los ejecutivos bancarios se han vuelto cada vez más insistentes en que los empleados deben regresar a la oficina.
Sin embargo, en un número creciente de casos, no tienen suficientes mesas. JPMorgan acaba de adquirir miles más en Reino Unido y París. BBVA se está quedando sin espacio de oficinas en Reino Unido para sus crecientes equipos de banca corporativa y de inversión. Y HSBC presenta una escasez que podría alcanzar las 7.700 oficinas en Londres.
Estos son sólo algunos ejemplos de la escasez de espacio que pocos predijeron tras la pandemia. Las órdenes de regresar a la oficina, los desembolsos más generosos para atraer personal y el aumento de la plantilla han impulsado la demanda de espacio de oficina en todo el continente, trastocando los planes de los ejecutivos de reducir el número de mesas y ahorrar costes. Mientras tanto, la escasez de oferta tras años de cautela por parte de los promotores limita el espacio disponible, lo que complica aún más la vuelta a la oficina.
En Europa, el cambio de tendencia es especialmente visible en Londres, donde la prolongada disminución de la necesidad de espacio de oficinas de los bancos a partir de la crisis financiera mundial se vio agravada por el Brexit y la pandemia, y es donde las llamadas a volver a la oficina son mayores.
Según datos de CBRE Group, en 2011 los bancos ocupaban alrededor de 1,9 millones de metros cuadrados de espacio de oficinas en la City y Docklands. A finales de la década, esa superficie se había reducido a 1,4 millones.
Eso está cambiando. De todas las empresas que alquilaron espacio en Londres el año pasado, las entidades financieras registraron el mayor aumento, según datos del bróker Cushman & Wakefield. Este año, dos de los ocho mayores inquilinos que buscan nuevo espacio de oficina son bancos.
Fuera de Londres, la vuelta a la oficina ha sido más lenta. A medida que la pandemia remitía, los bancos europeos trataron de ganar atractivo para sus empleados ofreciendo más flexibilidad para trabajar desde casa. Muchos aún permiten a los empleados dividir su tiempo de forma bastante equitativa entre el hogar y la oficina.
El banco francés BNP Paribas dijo en febrero que había reducido el espacio de oficinas en 120.000 metros cuadrados desde finales de 2023, el equivalente a casi la mitad del Empire State Building.
El grupo neerlandés ING utiliza ahora un 30% menos de espacio de oficina a nivel mundial que en 2020, mientras que el alemán Commerzbank espera reducir a la mitad su uso de oficinas en Fráncfort y alrededores para finales de esta década.
Pero también en el continente los bancos han comenzado a implantar herramientas de seguimiento y políticas más estrictas para que el personal regrese a la oficina, en un esfuerzo por fomentar una mejor comunicación y orientación. El año pasado, Deutsche Bank redujo los días semanales que los empleados pueden trabajar desde casa de tres a dos. Los empleados no pueden trabajar desde casa los lunes y viernes de una misma semana.