Los bancos regionales de EEUU dan finalmente el salto hacia la fusión

Los inversores que buscan la próxima combinación harían bien en fijarse en los umbrales regulatorios de activos.

EEUU cuenta con más de 4.000 bancos y entidades de ahorro, por lo que existe mucho margen para la consolidación. Sin embargo, a pesar de todas las razones para fusionarse, históricamente los bancos han encontrado una para mantener su independencia. Ahora, la balanza se ha inclinado a favor de un aumento de las operaciones.

A principios de esta semana, el banco de Cincinnati, Fifth Third, anunció la adquisición de Comerica, con sede en Dallas, por 10.900 millones de dólares (9.400 millones de euros). De aprobarse, la operación daría lugar al noveno banco más grande de EEUU, con casi 300.000 millones de dólares en activos. Semanas antes, PNC, la octava entidad financiera, adquirió FirstBank por 4.100 millones. Entre otras fusiones figuran la de Pinnacle Financial Partners y Synovus Financial, dos importantes empresas del sureste de EEUU, y la compra de Veritex Holdings por parte de Huntington Bancshares, con sede en Ohio.

Ninguno de estos matrimonios se ha llevado a cabo a punta de pistola. De hecho, el entorno de tipos de interés es positivo para los bancos regionales. Los recortes de la Reserva Federal abaratarán la financiación, pero las expectativas de inflación implican que los tipos a largo plazo a los que dan crédito para generar ingresos deberían mantenerse altos.

En su lugar, las operaciones se están viendo impulsadas por los cambios regulatorios que facilitan y hacen más atractivas las fusiones. La adquisición de Pacific Premier Bancorp por parte de Columbia Banking System por 2.000 millones de dólares se anunció en abril y tardó menos de seis meses en cerrarse. Esto contrasta con la fusión de Columbia con Umpqua en 2023, que se demoró 16 meses.

Mientras tanto, los activos bancarios se están topando con los límites regulatorios. Las entidades crediticias regionales se ven sometidas a un escrutinio progresivamente mayor cuando sus activos superan los 100.000, los 250.000 y los 700.000 millones de dólares. Para la mayoría de ellas, no tiene mucho sentido superar un nuevo umbral e incurrir en todos los nuevos gastos de cumplimiento que conlleva, a menos que vayan a crecer mucho más.

En el caso de Fifth Third, los 209.000 millones de dólares en activos del banco lo sitúan cerca del umbral de los 250.000 millones. Comerica, con 78.000 millones de dólares en activos, se acerca a la marca de los 100.000 millones. La compra de Comerica permite a Fifth Third superar el umbral y libera a la entidad objetivo de la carga de nuevos costes de cumplimiento. Fifth Third afirmó que se espera que la operación mejore sus ratios de eficiencia y la rentabilidad del capital tangible ordinario en el plazo de dos años.

Los inversores que buscan la próxima fusión bancaria deberían estar atentos a las instituciones que operan por debajo de los diversos umbrales regulatorios de activos. First Citizens, M&T Bank, Ally Bank y KeyCorp figuran entre aquellas cuyos activos rondan los 250.000 millones de dólares. Flagstar Financial, Zions, Western Alliance, Webster Financial y First Horizon se aproximan a los 100.000 millones.

Desde hace tiempo existen buenas razones para que los bancos de pequeña escala se fusionen. Ahora que la regulación hace menos atractiva la independencia y las fusiones corporativas menos onerosas, no hay razón para no hacerlo.

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