Los beneficios de los bancos crecen, pero a menor ritmo que en 2024

El aumento del crédito aminora el efecto de la rebaja de los tipos de interés en las cuentas de las entidades.

La temporada de presentación de resultados de los grandes bancos cotizados comienza hoy con los de Bankinter, como suele ser habitual en los últimos años. No habrá sorpresas en ninguno de ellos, que anunciarán unos beneficios crecientes respecto a un año antes, aunque con ritmos de crecimiento menores que los registrados entonces.

Las expectativas de evolución de los beneficios de los bancos eran algo peores a principios del ejercicio, cuando se pensaba que la reducción de los tipos de interés de mercado se desaceleraría de manera más rápida de lo que realmente ha ocurrido durante los primeros tres meses del año.

Es cierto que el Banco Central Europeo (BCE) no ha dejado de bajar un cuarto de punto la facilidad de depósito en cada una de las reuniones que ha tenido en este tiempo, pero también que en el mercado se instaló la percepción de que podía no ocurrir así, a lo que se añadieron las declaraciones de algunos miembros del BCE en el sentido de que había que empezar a pausar los descensos. Como consecuencia, los cálculos de dónde acabaría la curva de tipos a corto a final del ejercicio se acortaron.

Estos movimientos han hecho que los tipos efectivos a los que los bancos prestan a empresas y familias hayan sido ligeramente más altos de lo que se estimaba en los presupuestos iniciales para el conjunto del año y que ello se haya traducido en unos ingresos financieros algo mayores de lo previsto, tanto por las nuevas operaciones como por la actualización de las cuotas de los créditos a interés variable ya existentes.

A ello también habrá ayudado el hecho de que la práctica totalidad de las entidades está registrando crecimientos de su actividad prestadora porque empresas y familias están endeudándose en mayor medida. El stock de créditos en los bancos crece por primera vez en muchos años de manera sostenida.

Turbulencias en los mercados

Es posible que, como consecuencia de las turbulencias en los mercados bursátiles y de renta fija provocadas por los anuncios contradictorios sobre la imposición de aranceles por parte de la Administración Trump y la contestación de algunos países afectados, los ingresos de comisiones por la prestación de servicios a los clientes se resientan.

La caída del valor de los activos administrados tiene su influencia en la generación de ingresos, por lo que el llamado efecto mercado puede restar. En todo caso, y debido a que la bajada se produjo a finales del trimestre, es probable que las menores comisiones se dejen notar en el trimestre actual y no en el anterior.

En el lado de los costes, los de personal seguirán creciendo más que la inflación debido sobre todo a las nuevas contrataciones que los bancos vienen llevando a cabo en los últimos tiempos y a la deriva salarial pactada en los convenios. Junto a ello las amortizaciones por las elevadas inversiones en tecnología también lo harán.

Los nuevos cálculos del impuesto especial a la banca tendrán un impacto similar para el conjunto, aunque diferirá en los casos concretos al haberse modificado de manera sustancial los parámetros sobre los que se calcula.

En principio, la mejor noticia para las entidades, además de la mayor actividad crediticia, es que la morosidad sigue sin hacer acto de presencia. El elevado crecimiento económico y el tirón del empleo que ello está provocando genera la renta suficiente a empresas y particulares para hacer frente a sus obligaciones financieras, que, en buena parte, además se han reducido por la bajada de los tipos de interés. La incógnita en este aspecto es hasta dónde va a llegar la presión de las autoridades para que los bancos introduzcan en sus modelos de riesgo los problemas geoestratégicos actuales y, por lo tanto, deban aumentar sus provisiones para tratar de adelantarse a problemas futuros.

Los anuncios por parte de las autoridades económicas internacionales y nacionales de que los problemas provocados por los aranceles van a rebajar las previsiones de crecimiento económico, aunque el FMI haya mantenido la referida a España para este año y el siguiente, no hacen sino añadir presión para que los bancos destinen una mayor parte de sus ingresos para hacer dotaciones.