El precio de los carburantes sigue marcando máximos anuales semana tras semana, manteniéndose en niveles no vistos desde 2014 en el caso de la gasolina y desde 2018 en el del gasóleo, y provocando que en pleno mes de agosto, con la movilidad disparada por las vacaciones estivales, llenar el depósito sea hasta 15 euros más caro que hace un año. Leer