Los dividendos y las recompras ponen fin a la mejora de capital de la banca europea

La caída de 2024 frena el ascenso imparable desde la pandemia. CaixaBank es la entidad con menor solvencia entre las 53 mayores de Europa.

Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell son los cuatro mayores bancos españoles y todos tienen planes para repartir el exceso de capital entre sus accionistas. No son una excepción. La prioridad del sector en Europa es elevar el dinero que se embolsan los inversores e impulsar con ello la cotización en Bolsa. La solvencia ha pasado a un segundo plano y sus ratios de capital se están resintiendo.

La estrategia ha tardado en pasar factura. La subida de los tipos de interés lo ha impedido. Pero en 2024 el capital de máxima calidad (CET1) de los 53 mayores representantes del sector en Europa ha caído por primera vez en cuatro años.

La ratio CET1 mediana del sector europeo se ha reducido hasta el 15,4%, según los datos de la firma experta en solvencia CreditSights. Son 11 puntos básicos de reducción en doce meses que suponen el final de la escalada de la solvencia que emprendió la banca desde la pandemia.

Planes millonarios

Los altos dividendos y los planes de recompra de acciones multimillonarios son los responsables del descenso. El número de bancos con promesas de devolver a sus accionistas el exceso de solvencia se ha multiplicado en los últimos años y no hacerlo se ha convertido en una mala señal ante unos inversores que priman las altas retribuciones a la solvencia como métrica de preferencia, según fuentes del mercado.

Todavía hay siete bancos entre los 53 mayores de Europa que tienen más de un 20% de CET1. Ninguno de los más grandes está entre ellos y puede que no duren mucho tiempo en las alturas. «Estimamos que el número de entidades con esas ratios se reducirá a medida que rebajen la solvencia excepcionalmente alta con recompras de acciones, dividendos y fusiones y adquisiciones», anticipa CreditSights.

Salvo algunas excepciones, los grandes nombres del sector europeo están en la zona baja del ránking de solvencia. Ahí se encuentran todos los españoles, con CaixaBank a la cabeza, que se estrena en el puesto después de sustituir a Crédit Agricole y Monte Dei Paschi, los dueños de la última plaza entre 2021 y 2023.

CaixaBank cierra el ránking por voluntad propia. Se ha comprometido a devolver a sus accionistas todo el capital que exceda del 12% y eso es lo que ha hecho que termine el año con el 12,19%.

El británico Metro Bank es el siguiente, con el 12,5%, y Santander está en el tercer lugar, con el 12,8%. Enseguida llega BBVA y su 12,88% y solo Sabadell se aleja un poco, con el 13,02%.

«Los bancos españoles continúan mostrando las menores ratios de capital», señala CreditSights. «CaixaBank y Santander tienen las cifras más bajas, aunque las dos entidades están muy por encima de sus requerimientos mínimos de solvencia. De hecho, los números de BNP Paribas no parecen muy distintos a los de Santander», añade la firma de análisis.

Compras y retribuciones

El italiano UniCredit es uno de los pocos bancos relevantes que se sale de la tendencia y tiene un capital por encima de la mediana del sector. Pero el 15,9% de CET1 con el que cerró el ejercicio pasado se diluirá si su agenda de compras sale adelante y mantiene sus compromisos de retribución al accionista.

En plena lucha por hacerse con parte del capital de Commerzbank y por adquirir la totalidad de BPM, UniCredit cree que tiene suficiente con un 12,5% o 13% de capital, así que pagará dividendos y recomprará acciones con el resto y además repartirá el 50% del beneficio. La previsión de CreditSights es que el capital del banco caiga ya hasta el 14,8% antes incluso de cualquier reparto extraordinario.

También bajará la ratio de Nykredit, el banco danés que luce un 20,5% de CET1. La compra de Spar Nord Bank consumirá parte del exceso, algo que también le sucederá al 23,3% de Coventry Building Society cuando se haga con Co-operative Bank.

Todo ello apunta a que 2025 se cerrará con descensos en la solvencia media de la banca europea, que serán mayores a los de 2024 y pondrán punto final a la escalada que inauguró el Banco Central Europeo (BCE) en 2020 con su prohibición de repartir los beneficios entre los accionistas como precaución ante el golpe del Covid.

Ese año terminó con 85 puntos básicos más de capital de media en el sector europeo, cuando las previsiones en marzo eran de una caída estrepitosa. La prudencia de 2021 y las subidas de tipos de 2022 y 2023 consiguieron mantener al alza la producción de solvencia, que ahora está siendo repartida de forma extraordinaria entre los inversores.