En el mediodía de este viernes, unos 1.200 trabajadores se han citado en el centro de formación del puerto para celebrar una asamblea informativa. “Edificio construido gracias a fondos europeos”, reza en una placa en la puerta del edificio. Con los nervios a flor de piel, había quien reparaba en la ironía, mientras vaticinaba una más que posible huelga en el sector. Al filo de las cuatro de la tarde, ha terminado la segunda asamblea (se ha celebrado dos tandas debido a la gran cantidad de asistentes) con una premisa: la prudencia. “No vamos a tomar medidas contundentes hasta que no esté aprobado el decreto”, ha explicado González al término de la reunión.