La crisis ha agudizado las desigualdades territoriales, tanto en potencial de crecimiento económico como, sobre todo, en empleo. Navarra será la única de las 17 comunidades españolas cuya tasa de paro baje del 10% en 2017, mientras que en Extremadura la cifra superará el 27%. El retrato es el mismo que en 2007, pues ambas comunidades ocupaban el último y el primer puesto, respectivamente, de cifras de desempleo, pero con la salvedad que antes de la crisis la diferencia entre ambas se reducía a 8,3 puntos porcentuales (Navarra tenía un 4,7% de paro y Extremadura, un 13%) mientras que ahora la brecha se ha duplicado hasta 17,8 puntos.