
Los fondos de inversión españoles toman una doble vía para sus acciones de Sabadell. Los gestores con participaciones en el capital del banco presidido por Josep Oliu han optado por vender sus títulos, o parte de ellos, en el mercado antes de acudir al canje del pasado viernes, y otros aguardan a una segunda opa, esperando a la condición del pago en efectivo o a la posibilidad de canjear su inversión a un precio mayor.
Ayer, la mayor gestora independiente española con más de 7.300 millones de euros en inversiones, Bestinver, accionista de Sabadell durante los últimos años, comunicó que ha vendido sus acciones de la entidad opada antes del viernes 10 de octubre, cuando concluyó el plazo de aceptación, para «evitar riesgos de incertidumbre».
«Hemos liquidado nuestra posición de Sabadell en el mercado, porque las probabilidades que quedan abiertas a partir de ahora no nos parecen interesantes. Hay muchos escenarios posibles donde a partir de ahora tanto las acciones de Sabadell como las de BBVA podrían sufrir», explicó Ricardo Seixas, responsable de inversiones en Bolsa española de la gestora.
Otros gestores españoles consultados por EXPANSIÓN reconocen haber seguido una estrategia similar y han optado por ir vendiendo, al menos parte de sus acciones, desde que comenzó el plazo de aceptación, cuando el precio en el mercado era más alto que el ofrecido por BBVA. Otros prefieren esperar a una posible segunda opa.
Escenarios
La razón es su convencimiento sobre que BBVA no logrará superar el 50% de aceptación en este primer intento. En esta línea, una de las posibilidades (aunque menor, según apunta el mercado) es que BBVA no alcance el 30% de aceptación, lo que, creen, probablemente provocaría una caída de las acciones de ambos bancos.
Por otra parte, la probabilidad que gana más enteros en el mercado ahora mismo es que BBVA logre entre el 30% y el 50% de las acciones de Sabadell.
En este caso, los fondos nacionales confían en que Carlos Torres, presidente del banco, renunciará al mínimo requerido del 50% de derechos de voto para que la operación sea exitosa y se lanzará a intentarlo en una segunda opa, según explican una amplia representación de gestores nacionales, que prefieren no ser mencionados al reconocer presiones de ambos bancos en las últimas semanas para decantar su voto.
Los inversores institucionales españoles no esperan una mejora del precio de una segunda operación, pero valoran que BBVA tuviera que ofrecer en esa ocasión un componente obligado en efectivo.
De esta manera, evitan el riesgo de iliquidez, al comprometer sus acciones en un canje hasta que se liquide la primera oferta. Y por otra parte, evitan una posible corrección de los títulos de BBVA en el mercado si la entidad se ve obligada a lanzar una segunda opa.
Por último, aunque es una opción poco esperada, los gestores todavía valoran el hecho de que el precio supervisado que BBVA tendría que pagar en una segunda operación sea más alto al de la primera. La CNMV dará a conocer los criterios para calcularlo el viernes, si la aceptación es menor al 50%
Futuro de BBVA
Bestinver reconoció ayer haber aprovechado parte de la venta de sus acciones de Sabadell para reforzar su posición en BBVA, banco del que ya era accionista y donde ve buenas perspectivas de revalorización a largo plazo.
«Si confías en las oportunidades del sector bancario en Bolsa, la lógica es comprar acciones de BBVA en los próximos días, porque sus títulos se han quedado muy rezagados respecto a sus pares, y a largo plazo deberían subir», explica una de las mayores gestoras españolas con participación en Banco Sabadell.
Además, los gestores creen que, tras una segunda opa, BBVA superaría al menos el 45% del capital de Sabadell, con lo que «no tendría problema para tener el control de la junta de accionistas y a partir de ahí tomar decisiones sobre la estrategia de Sabadell (como cambiar los puestos ejecutivos) antes de poder fusionarlo cuando acabe el veto del Gobierno», sugiere otro gestor de fondos.
Participación
La posición de los fondos españoles en el accionariado de Sabadell no es significativa para el resultado de la opa, en comparación con la de otros grandes institucionales internacionales, pero los bancos han peleado su participación, hasta el último día, según reconocen los gestores.
Antes del canje y de que algunos fondos hayan decidido ir al mercado, la posición de las gestoras españolas alcanzaba hasta el 3% del accionariado del banco. Más allá de los fondos españoles, pocos inversores institucionales se han pronunciado sobre qué decisión han tomado en esta operación. Entre los más destacados, ha habido movimientos reconocidos de todo tipo, como el del mexicano David Martínez, que acudió a la opa con todas sus acciones (el 3,86% del capital) o Zurich (con el 4,94%), socio en seguros de Sabadell, que ha preferido preservar sus acciones del banco.
También se ha conocido que BlackRock, el mayor inversor de Sabadell (con el 7,37%), ha acudido con su participación en gestión activa (alrededor de un 0,5% del capital de la entidad) a la opa, aunque ha tenido que reservar buena parte de su participación en Sabadell, a través de sus fondos de gestión pasiva, ante la probabilidad de que Sabadell se mantenga en los índices de Bolsa tras esta primera opa.