Las Bolsas de todo el mundo sufrieron un sonoro batacazo en febrero y marzo, debido a la expansión del coronavirus y a las medidas impuestas para frenarlo. El índice de renta variable de Estados Unidos S&P 500 registró su peor trimestre desde 2008, con una caída del 19,6%. Sin embargo, los gestores de fondos no lograron, en general, hacerlo mejor que sus índices de referencia.