Los grandes hoteles preparan fuertes ajustes de plantilla en Madrid

Las grandes cadenas hoteleras siguen sin ver la luz al final del tunel. Y uno de los destinos más afectados ha sido Madrid, donde se ha producido la tormenta perfecta. A la falta de turismo nacional por las restricciones al movimiento se han unido la ausencia de viajeros de negocios por la prohibición de interacción social y la desaparición del turismo extranjero por los vetos a viajar. Un coctel que ha provocado que Madrid cerrara el pasado ejercicio con una ocupación del 31,9% frente al 76,4% de 2019 y un beneficio por habitación disponible de 28 euros frente a los 88 euros registrados doce meses antes, según el último barómetro de Cushman & Wakefield. Ni la ampliación de los ERTES de fuerza mayor hasta el 31 de mayo ha convencido a las cadenas, que preparan fuertes ajustes de plantilla ante lo que avanzan como una ausencia prolongada de ingresos, tras un año de inactividad. La gran mayoría de hoteles dan por hecho que la recuperación del segmento urbano será más lenta y que no llegará al menos hasta 2023 y por ello han optado por adelantar los ajustes.

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