los contratos por diferencias (CFD) arrancó el pasado 1 de agosto con la puesta en marcha de medidas muy restrictivas para su comercialización. Este producto llegó a España en 2007 y permite apostar al alza o a la baja por casi cualquier activo con un apalancamiento muy elevado. En los casos más extremos, los intermediarios ofrecían invertir por 500 euros con solo un euro en la cuenta, según el coordinador de las comisiones europeas de valores, ESMA, que lanzó su primer aviso a navegantes en 2013.