La cita en el idílico enclave natural en Wyoming, que arrancó en 1978, es un paso obligado para que los banqueros centrales, ministros de finanzas y grandes figuras del mundo académico discutan sobre la economía global de una manera informal. El tono de los debates, de hecho, suele ser muy técnico y de carácter privado. Durante la última crisis, sin embargo, se convirtió en una especie de Davos.