Muchos de los 24.839 funcionarios que forman la plantilla de la Agencia Tributaria están molestos por la situación presupuestaria del organismo. Son unos 3.000 funcionarios menos que en 2009. Solo este año se espera que se jubilen cerca de 700 trabajadores. Y los inspectores de Hacienda creen que la situación es insostenible. «El poder político no es consciente de lo que está ocurriendo en la Agencia Tributaria», advierte José Luis Groba, presidente de la organización de inspectores de Hacienda (IHE), una organización sindical que representa a los más de 1.500 actuarios de la Agencia. Este hombre, que hasta ahora se había mostrado prudente y contenido, ha decidido explicar el malestar que cunde entre los empleados de la institución encargada de recaudar los principales impuestos.