Los intereses de la deuda se disparan y el BCE avisa del riesgo de Trump

La inflación está repuntando desde hace dos meses, sobre todo por el comportamiento del precio del petróleo, de los salarios en Estados Unidos y de los precios de producción en China. Y a esto se ha sumado la chispa de Donald Trump: las políticas que defiende persiguen estimular el crecimiento, pero pueden representar un cóctel inflacionista. Trump propone un programa de infraestructuras keynesiano: más demanda interna, que puede tirar de los precios. Además, promete rebajas de impuestos: más renta para consumir y quizá también para generar inflación. Habla de restringir el comercio, lo que encarecería los productos. Sostiene que atajará la inmigración, con la consiguiente subida de los costes salariales y, por lo tanto, de la inflación.

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