
Los Juegos Olímpicos de Invierno que se disputan en Italia encaran la recta final de la competición ensalzando las hazañas de los mejores deportistas, pero también impulsados por el éxito económico registrado en las jornadas inaugurales. De acuerdo a los datos recogidos por parte de Visa del uso de sus tarjetas, el norte del país registra un aumento superior al 60% en el número de visitantes foráneos y un incremento del 80% en las compras en comparación con las efectuadas en el mismo periodo del pasado año.
El retorno de las pruebas olímpicas invernales a Italia, 20 años después de que Turín acogiera la última cita en territorio transalpino, ha despertado el interés de los viajeros internacionales, que han visto ampliado el foco de interés en comparación con citas precedentes al repartirse la competición en varias sedes: Milán, Cortina d’Ampezzo, Verona, Valtellina y Val di Fiemme.
Este variado escaparate de probabilidades, que permite combinar moda, cultura y turismo alpino en diferentes escenarios, ha impulsado la demanda no solo en los tradicionales destinos de nieve populares en esta época del año, sino también en ciudades cercanas a las pruebas como Verona y Venecia.
Visa, socio oficial de tecnología de pago de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno, destaca que del aumento del 60% en el número de visitantes la mayor proporción la suman los estadounidenses, con más de un 160% de incremento interanual, seguidos por los ciudadanos de China, Brasil, Canadá y Japón.
En el caso de los europeos, los titulares de tarjetas Visa de Alemania protagonizan la mayor afluencia de visitantes (31% de aumento interanual), seguidos de suizos, franceses y británicos.
Patrones de gasto
Por otro lado, la compañía de medios de pago ha revelado los patrones de gasto de los consumidores en las sedes olímpicas en las primeras jornadas. En ellos destaca el aumento significativo de las transacciones de los titulares de sus tarjetas en diferentes sectores, entre los que destacan los de ropa y accesorios, restauración y movilidad y transporte.
Así, la firma de medios de pago señala que la mayor parte de los abonos proviene de sus clientes de Estados Unidos, con un incremento del 125%, aunque las subidas más significativas en los totales interanuales corresponden a canadienses y suizos.
En lo que se refiere a los importes de las compras, los turistas alemanes, chinos y estadounidenses son los que más utilizaron sus tarjetas, con un gasto promedio de 297, 267 y 255 euros, respectivamente.
En cuanto a las localidades con mayor actividad comercial, Milán se lleva la palma, al incrementarse el uso de los plásticos un 45% por parte de los viajeros internacionales, mientras que los italianos realizaron un 30% más de compras. Sin embargo, en las zonas de montaña el protagonismo en las adquisiciones recayó casi por completo en los foráneos, con un avance del 95% interanual.
Además, la tecnología también ha impulsado los intercambios, ya que las transacciones a través de tarjetas sin contacto aumentaron casi un 40% interanual.
Impacto económico
De acuerdo con un informe de Banca Ifis, se espera que el impacto económico total de los Juegos alcance los 5.300 millones de euros. De esa cifra, la entidad italiana calcula que 1.100 millones procederán del gasto de turistas y personal operativo, mientras que otros 1.200 millones llegarían por los flujos turísticos en los 12 a 18 meses posteriores y otros 3.000 millones se vinculan a inversiones en infraestructuras.
Italia recibirá 66 millones de turistas en 2026, frente a los 60 millones de 2023, indican desde Oxford Economics, que prevé que el gasto turístico aumente en 2.900 millones este año, con el norte del país como gran beneficiado al situarse por encima de la media nacional.
Este tipo de eventos suele suponer una carga adicional para las finanzas públicas, aunque S&P Global Ratings, señala que los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina han resultado menos costosos que la Expo de Milán 2015 y mucho menos que los de Turín 2006, la última cita celebrada de este evento en Italia.
Los analistas de la agencia de calificación cifran entre 5.700 y 5.900 millones de euros, el equivalente a alrededor del 0,3% del PIB de Italia del pasado año, el coste total de la cita olímpica invernal. En torno a un 63% del gasto es público, financiado en su mayoría por el Gobierno central y destinado a inversiones en infraestructuras.