Los juguetes regresan a España

Fabricar en España vuelve a estar de moda. Algunas jugueteras han relocalizado sus fábricas chinas porque el encarecimiento de la mano de obra en el gigante asiático no compensa el gasto de mantener el control de calidad a casi 9.000 kilómetros. Otros inconvenientes están en la evolución del precio del crudo (por el coste del transporte de los juguetes de mayor tamaño), y la imposibilidad de reponer mercancía durante la campaña navideña, ya que los pedidos se realizan antes del verano. Los juguetes vendidos en España deben estar fabricados acorde a la normativa europea, y mantener el estándar obliga a las empresas a desplazar supervisores a China o subcontratar esa tarea a empresas occidentales como Bureau Veritas, que tiene una red de laboratorios y otra de inspectores en aquel país.

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