El Ejecutivo de Mariano Rajoy trata de recuperar la iniciativa política. Desbordado por su debilidad parlamentaria, la crisis política en Cataluña y las repentinas protestas de pensionistas por las nimias subidas de sus nóminas en los últimos años, el Gobierno busca en su alforja presupuestaria medidas para aplacar el creciente debate sobre las pensiones.