Cierre de semestre positivo para las ventas de automóviles en España, que siguen creciendo a un ritmo sostenido (+7,1%). Pero solo por el empuje de las entregas a empresas (+13,9%) y alquiladoras (9%), que compensan el parón en la demanda de los particulares (+2,4%). “Las ventas a clientes privados están prácticamente estancadas desde el último trimestre del año pasado, cuando se agotó el Plan Pive, y no siguen el ritmo de crecimiento de la economía española. En cambio, las de empresas y rent a car van muy bien, y también las de vehículos comerciales, que en Ford han crecido un 30% en el primer semestre y confirman la mejoría económica”, declara Jesús Alonso, presidente y consejero delegado de Ford Ibérica. “Esta situación confirma que siguen haciendo falta incentivos si se quiere recuperar el mercado y potenciar la renovación del parque con modelos más seguros y menos contaminantes”, añade el ejecutivo español.