
Los asesores de los grandes fondos internacionales despejan el camino para que la junta del banco catalán apruebe el traspaso de la filial británica y el pago de un mega-dividendo.
Banco Sabadell ha logrado el respaldo de los dos mayores asesores de voto de los inversores internacionales (proxy advisors) de cara a la doble junta extraordinaria que la entidad prevé celebrar el 6 de agosto para autorizar la venta de la filial británica TSB y repartir un dividendo de 2.500 millones de euros con los ingresos de la operación.
Los proxiesISS y Glass Lewis han remitido a los fondos sendos informes en los que aconsejan votar a favor de la transacción, al entender que su valoración es adecuada, conllevará un reparto atractivo para los accionistas y porque no impide desde un punto de vista formal la oferta pública de adquisición (opa) de BBVA sobre Sabadell.
«Algunos observadores cuestionan si la desinversión pretende frustrar la opa de BBVA», explica Glass Lewis en su informe. «Sin embargo, bajo la legislación española, el voto de los accionistas es un trámite necesario por las obligaciones de pasividad de la compañía durante un proceso de opa. Es importante que BBVA no ha indicado que vaya a retirar su oferta si la transacción de TSB sale adelante, y noticias recientes sugieren que planea seguir con su opa en cualquier caso. Por tanto, creemos que la desinversión debería ser analizada por sus propios méritos, más que bajo el prisma de la defensa de la opa».
Este asesor señala que «la transacción parece financiera y estratégicamente sólida», por lo que pide el voto a favor de la venta y del reparto del dividendo.
En opinión de Glass Lewis, la venta de TSB y la opa son «independientes» desde el punto de vista del procedimiento. Si BBVA culmina la opa antes de sellarse la venta, el banco que preside Carlos Torres tendrá derecho a percibir el dividendo extraordinario en función de su participación. Si se cierra antes de el traspaso, deberá ajustar el precio de la opa.
ISS, que el 14 de julio mantuvo una reunión con representantes de Sabadell antes de emitir su informe, también apoya las propuestas a los accionistas del banco. Coincide con Glass Lewis en que la venta de TSB «tiene fuerte sentido estratégico y representa una valoración atractiva«.
En cuanto a la relación con la opa, ISS admite que la desinversión «llega en un momento en el que todo puede ser interpretado como un intento de bloquear la oferta de BBVA. BBVA podría retirarse si los accionistas aprueban la opa de TSB, pero el oferente no ha hecho ninguna declaración sobre esta transacción».
Este proxy es más crítico con los términos actuales de la opa, ya que implica un descuento del 20% sobre la cotización media de los competidores. «Otros múltiplos de valoración confirman la ausencia de una prima de adquisición. En este momento, la oferta de BBVA no parece convincente».
Por el contrario, «Sabadell propone una transacción convincente para enfocarse a su mercado principal y distribuye la mayor parte de los ingresos a los inversores. Merece un voto a favor«.
Diversos estudios señalan que los proxies internacionales pueden influir alrededor del 20-25% del voto en las juntas de accionistas de las cotizadas, especialmente en los fondos con pequeñas participaciones. Pero además, marcan una referencia para otros socios que hacen sus propias consideraciones. En el caso de Sabadell, los principales accionistas son BlackRock, Zurich Insurance, David Martínez y The Vanguard Group.