«Asegurar la economía colaborativa lleva un riesgo aumentado porque esta depende del uso y en este caso son bienes utilizados con mayor intensidad. Sin embargo, este riesgo viene dado por un contexto que se puede tarificar», afirma Magdalena Ramada, economista de Willis Towers Watson. Ramada explica que una forma «fácil» de generar una póliza para la economía compartida es crear una híbrida a partir de los productos existentes que identifique cuando un bien está siendo compartido y cuando no y adapte el cálculo del riesgo y alterne el precio. Para la economista este modelo se puede introducir, por ejemplo, para los conductores de Uber que utilizan sus vehículos personales para trabajar.