La distribución alimentaria ha sido de los pocos sectores que han salido reforzados de la pandemia. En primer lugar, por una cuestión lógica: durante varios meses de 2020 fueron de los pocos comercios en poder abrir sus puertas y prestar un servicio que, más que nunca, resultó básico. Y en segundo, porque han sabido adaptarse a una situación de dificultad y crear un lazo de confianza con los consumidores. En ese contexto, una tipología de comercio ha salido espoleada: las cadenas regionales de supermercados.