Los supervisores investigan a los brókeres para evitar un GameStop en Europa

El caso GameStop es una amenaza real para los supervisores de valores europeos. Cuando estalló la volatilidad en la cotización de la tienda de videojuegos entre finales de enero y mediados de febrero, la CNMV y otras comisiones de valores avisaron de los riesgos. El coordinador europeo de los vigilantes del mercado, ESMA, ha decidido además tomar cartas en el asunto e investigar cómo se ejecutan las órdenes de compraventa en los intermediarios, especialmente los gratuitos. Los eventuales intereses cruzados con los hedge funds que apuestan por la caída de los valores están en la diana.

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