
Los jóvenes españoles de entre 18 y 28 años son el grupo más optimista en relación con la generación de ingresos, pero también el más vulnerable a la hora de mantenerlos: uno de cada cuatro afirma que no podrá pagar completamente al menos una de las facturas o préstamos que afronta en la actualidad, según TransUnion.
De acuerdo con la última edición del informe Consumer pulse, elaborado por la firma de análisis, algo más de la mitad de los miembros de la Generación Z planea solicitar un nuevo crédito o refinanciar préstamos existentes en los próximos 12 meses. Este porcentaje es el más alto de entre todas las generaciones analizadas y supone un incremento de 13 puntos porcentuales respecto al estudio realizado en el segundo trimestre de 2025.
Además, el documento reseña que sólo el 34% de los veinteañeros considera que dispone de suficiente acceso al crédito, la tasa más baja de todas las generaciones, lo que podría estar empujando a muchos de sus miembros hacia alternativas de financiación rápida y fintechs menos reguladas.
«La Generación Z es el grupo que más presión ejerce sobre su capacidad de endeudamiento en España, al combinar una fuerte ambición financiera con una base de liquidez más frágil. Esto representa un reto significativo para las entidades financieras», afirma Lisette González, directora general de TransUnion en España.
Estabilidad
El 61% de los consumidores españoles encuestados para elaborar el informe declaró que sus ingresos se mantuvieron sin cambios en los últimos tres meses, frente al 55% registrado hace un año y al 52% en el segundo trimestre de 2024.
La generación de los denominados baby boomers (1946-1964) es la que cuenta con mayor estabilidad, ya que un 76% de sus miembros afirma que sus ingresos no han variado. Entre el 25% del total que reconoce que sus entradas monetarias han aumentado, los Z y los millennials (1981-1986) suman los porcentajes más altos, con un 50% y un 42%, respectivamente.
Por su parte, el 49% de los españoles espera que sus ingresos no varíen durante el próximo año. Sin embargo, un 19% mantiene una visión pesimista sobre sus finanzas domésticas, situación que se refleja en los hábitos de consumo: el 35% ha reducido gastos discrecionales (restaurantes, viajes o actividades de ocio) en los últimos seis meses, tres puntos porcentuales menos que en el segundo trimestre de 2025.
Además, un 13% afirmó haber cancelado o reducido servicios digitales (como telefonía móvil, televisión o internet), dos puntos porcentuales más que en la última oleada.
Por otro lado, el acceso al crédito es clave para conseguir los objetivos económicos de ocho de cada 10 consumidores españoles (80%), con especial importancia para casi el total de la Generación Z (98%) y para el 87% de los millennials. Sin embargo, sólo el 34% de los primeros considera que puede obtener este tipo de productos.
La mitad de los veinteañeros desistió de solicitar un nuevo crédito o refinanciar uno existente, en parte por recurrir a fuentes de financiación alternativas (32%) o por el temor a que la solicitud fuera rechazada por su nivel de ingresos o situación laboral (27%) o por percibir que el proceso implicaba demasiado trabajo o tiempo (24% en ambos casos).
«El hecho de que la Generación Z sea la que más busca crédito, pero también la que peor acceso percibe, la convierte en un objetivo ideal para estafas de préstamo falso o de robo de identidad, especialmente en entornos digitales. Las entidades financieras deben estar preparadas para identificar y mitigar estas amenazas», alerta González.
«Es fundamental que las entidades diseñen estrategias que no solo mejoren la captación, sino también la experiencia de estos clientes, considerando la fuerte entrada de fuentes alternativas de financiación y los procesos complejos que aún persisten, en parte impulsados por la regulación», concluye la analista.