Los pasajeros que despegaron el pasado domingo del aeropuerto de Doha (Qatar) para aterrizar en Auckland (Nueva Zelanda) inauguraron el vuelo más largo de la actualidad, al conectar los dos aeropuertos más lejanos entre sí unidos por una ruta aérea comercial. La aeronave Boeing 777 utilizada voló 16 horas y 23 minutos, según el diario británico The Guardian, y recorrió 14.535 kilómetros. Esta distancia permite a la aerolínea Qatar Airways arrebatarle la marca a un vuelo muy similar de la competidora Emirates, que conecta Dubái con la misma ciudad neozelandesa.