“Hoy es un gran día”. Así anunciaba el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, la compra de gran parte de Air Berlín, a la espera de comprador desde que se declarara insolvente este verano. Hoy se cumplía el plazo para la venta de la segunda compañía aérea alemana, que debe cesar todas sus operaciones a finales de este mes y que con la compraventa espera poder ofrecer una salida a cerca del 80% de sus trabajadores.