Machado (BCE) señala que la banca debe ganar escala para competir

El miembro del Consejo de Supervisión bancaria del Banco Central Europeo asegura que las entidades «se están perdiendo las eficiencias de costes y la diversificación de ingresos que conlleva ser más grandes» y pone como máxima prioridad tumbar las barreras que impiden operaciones corporativas trasnacionales.

Los bancos tienen que ser más grandes. Esa es la receta para que sigan siendo competitivos, según apunta Pedro Machado, miembro del Consejo de Supervisión bancaria del Banco Central Europeo (BCE).

En su discurso en el XVII Encuentro Financiero EXPANSIÓN-KPMG, con la colaboración de American Express y Cunef Universidad, el banquero central abordó el gran debate que se ha abierto en Europa al calor de la gran reforma bancaria que prepara la Comisión Europea para el primer trimestre de 2027. El objetivo de este nuevo ejercicio político pasa por reducir las trabas burocráticas que enfrentan las entidades. Sin embargo, a juicio de Machado, el reto no es tanto acabar con la excesiva complejidad legislativa como tumbar las barreras que impiden la creación de bancos trasnacionales.

«Está claro que los mercados nacionales por sí solos, incluso los de gran tamaño, simplemente no pueden ofrecer la escala y la diversificación que los bancos necesitan para seguir siendo competitivos», aseguró el banquero de origen portugués.

Los límites de un solo país hacen que las entidades no puedan explotar las ventajas del continente europeo y sus más de 450 millones de consumidores. Esa situación genera menos debilidad para la banca mayorista pura dedicada a la captación de depósitos y la concesión de créditos, pero la brecha con gigantes como los estadounidenses se hace patente en negocios de mayor escala como la banca de inversión o en lo relativo a la inversión en nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial.

«La fragmentación limita la competitividad de los bancos europeos», sostiene Machado, que advierte de que «las entidades europeas se están perdiendo las eficiencias de costes y la diversificación de ingresos que conlleva una mayor escala».

En la Unión Europea, únicamente UniCredit se está moviendo activamente para expandirse de forma trasnacional. Los datos del BCE reflejan que las fusiones y adquisiciones que involucran a más de un Estado miembro se encuentran incluso en niveles previos a la crisis financiera, todo ello a pesar de lo que ha avanzado el bloque comunitario desde entonces con la supervisión única y un entorno regulatorio sólido.

Unión bancaria

Pero Machado no culpa a los bancos del poco apetito por las operaciones corporativas trasfronterizas. Según ha recordado en su discurso, en un diagnóstico compartido en los famosos informes de Ernico Letta y Mario Draghi sobre la competitividad en Europa, es la falta de una verdadera Unión Bancaria lo que hace que la expansión bancaria por el continente no sea atractiva y, con ello, que se frene la creación de auténticos campeones bancarios europeos.

«La fragmentación es una debilidad estructural sin resolver precisamente en el momento en que los bancos europeos más necesitan fortalecerse. Un marco integrado ofrecería a los ahorradores la misma sensación de seguridad independientemente de dónde mantengan sus depósitos, mejoraría la diversificación del riesgo y permitiría la libre circulación de capital y liquidez dentro de los grupos bancarios transfronterizos», indica el experto del BCE.

El fondo de garantía de depósitos, frenado sobre todo por las dudas de los países frugales pese a la extensa bibliografía aportada por numerosos expertos sobre sus ventajas, se antoja como una de las piedras angulares de la integración. Para la Comisión Europea, el fondo común -o una estructura similar- permitiría a las entidades europeas reducir sus costes de financiación y es un requisito indispensable para liberar miles de millones de euros en capital y liquidez atrapados en las diferentes entidades.

«Este es un poderoso recordatorio de que los obstáculos significativos para el crecimiento y la prosperidad siguen siendo obra nuestra, y no hay excusa para no abordarlos», sentencia Machado al tiempo que advierte de que «no alcanzar un consenso político en este ámbito supondría una oportunidad perdida» en un momento en el que a la banca se le pide desde Bruselas que redoble sus capacidades de financiación a la economía ante las tensiones geopolíticas, las necesidades en Defensa y la transición verde y digital.

«Al igual que una red eléctrica es más fiable cuando está mejor interconectada entre regiones, un sistema bancario europeo más integrado afronta mejor las perturbaciones, ya que los riesgos pueden repartirse en un ámbito más amplio y los recursos pueden redistribuirse con mayor eficiencia», concluyó el banquero central.