Se levanta muy temprano, llega de los primeros a la oficina de A Coruña siempre que no tenga que viajar —para lo que dispone de un avión Gulfstream 550— sigue conservando el puñado de amigos de toda la vida y figura en la lista de los milmillonarios españoles. Coleccionista de muebles, amante de la carpintería, oficio que aprendió en el taller de su padre, Manuel Jove Capellán (A Coruña, 1941) enfila los 77 años, que cumplirá este verano, como uno de los 15 hombres más ricos del país, con una fortuna estimada por Forbes en 2.100 millones —similar a la de Florentino Pérez o Jaime Botín—. Desde que vendió Fadesa, la compañía que compró Fernando Martín justo antes de que la burbuja inmobiliaria estallase (y que en manos del madrileño protagonizó la mayor suspensión de pagos de la historia de España), Jove se ha alejado de los focos, aunque no de la actividad empresarial. Ya lo dijo cuando presentó su nuevo grupo (Inveravante), en 2008, que había hablado «para los próximos 15 años». Hace diez años de eso y está de vuelta. Porque tras una primera etapa de expansión, el veterano empresario se está centrando en lo que se le da mejor: la promoción inmobiliaria.