El Gobierno catalán envió una serie de correos electrónicos al BCE en septiembre alertando de que la incertidumbre política tendría efectos sobre la estabilidad financiera de España y de la eurozona. El vicepresidente Oriol Junqueras escribió incluso una carta, que Mario Draghi dice no haber recibido, en la que alertaba incluso de los riesgos de fuga de depósitos. El jefe del BCE ha confirmado que sigue «con mucha, mucha atención» la crisis de Estado en España. «La importancia de lo que está pasando es significativa», ha asegurado a la vista del traslado de sedes de bancos y de la sangría de depósitos en algunas entidades. «Pero concluir ahora que [la incertidumbre política] puede poner en riesgo la estabilidad financiera sería algo prematuro», ha concluido. «Esté seguro de que lo miramos con atención, con mucha atención», ha subrayado en la rueda de prensa posterior al consejo de Gobierno.