La apuesta de Satya Nadella por el emergente negocio de la gestión de datos permitió a la compañía Microsoft superar el nivel de los 100.000 millones de dólares anuales en ingresos. El ejecutivo asegura que es la prueba de que las inversiones iniciales empiezan a dar resultados. Pero pese a este impulso, la tecnológica de Redmond sufrió una caída del 35% en el beneficio durante el ejercicio.Esto se debe, sobre todo, al impacto de las provisiones fiscales extraordinarias relacionadas con la reforma de Estados Unidos.