No hablamos de cisnes negros sobre el devenir de las Bolsas. De momento no hay sorpresas como la que sirvió al economista Nassin Nicholas Taleb para elaborar esta teoría al descubrirse en el siglo XVII que en Australia existían cisnes negros. El mundo financiero tiene por delante un calendario de incertidumbres muy concreto: evolución de la Covid-19, el Brexit o las elecciones de Estados Unidos en noviembre. Estas certezas se mezclan con la evolución del petróleo en los próximos meses, la marcha de la inflación, la valoración de los mercados y hasta dónde llega el crecimiento de la deuda pública para hacer frente a los estragos de la pandemia. Y el dinero en la Bolsa ha empezado a ponerse nervioso ante este panorama hasta final de año.