Siempre que tiene oportunidad Marcos Peña (Teruel, 1948), deja constancia de su fe en el diálogo. Es el presidente del Consejo Económico y Social, el órgano que acoge a sindicatos y empresarios. Pese a esa fe, o por ella, el Gobierno le confió la facultad de imponer la solución al conflicto laboral del verano: la huelga de los vigilantes de Eulen en los controles del aeropuerto de El Prat para reclamar mejoras salariales y laborales. Aceptó sabiendo que su decisión no gustaría a todos.

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