Los nuevos cuadros de mando de Navantia, empresa propiedad de la Sepi —el conglomerado de inversiones industriales del Estado—, trabajan ya para elaborar un plan estratégico que intente contener las recurrentes pérdidas en los astilleros. Un calendario de negociaciones va a ser trasladado en los próximos días a los sindicatos, y este servirá de base para comenzar un diálogo que debería empezar después del verano y concluir a finales de año. Todavía no se tienen los números cerrados, que se determinarán en los pactos que se suscriban con las centrales sindicales. Sin embargo, algunas fuentes cercanas lo cifran en varios centenares de bajas voluntarias incentivadas, cuyo número podría ir en aumento si se logran firmar los contratos pendientes de Arabia Saudí y Australia.