En el mundo culinario, los chefs de alta cocina nos tienen acostumbrados a juntar en un mismo plato ingredientes que a los cocinillas caseros ni se les hubiera pasado por la cabeza. En el mundo empresarial, eso es lo que han hecho los responsables de Neoelectra. Para ser realistas, a primera vista no parece fácil entender cómo una compañía es capaz de producir energía y caviar al mismo tiempo y además transformar el dióxido de carbono residual de esa actividad en un ingrediente para la industria alimentaria.