Las cápsulas de café (Nespresso, Dolce Gusto…), los servicios de música y vídeo online (Netflix, HBO…) o los juegos de azar forman cada vez más parte de la vida y del bolsillo de los consumidores. Por eso, han empezado ya a ser tenidos en cuenta para elaborar el Índice de Precios al Consumo (IPC), el indicador de inflación que cada mes elabora el Instituto Nacional de Estadística. En el otro lado, productos cuyo consumo ha caído en desuso como el brandy o los DVDs grabables dejan de ser parte de la cesta.