A lo largo de su autobiografía, titulada Nunca te pares (Shoe Dog en inglés), Phil Knight atribuye la existencia de Nike a una “idea descabellada” que se le ocurrió en la universidad californiana de Stanford durante un seminario sobre el emprendimiento. “Me apasionaba el mundo de los negocios, sabía que las cámaras de fotos japonesas habían revolucionado ese mercado, dominado hasta ahora por los alemanes. Había afirmado en un trabajo de investigación que las zapatillas para correr japonesas podrían hacer lo mismo”, cuenta.