Novo Banco perdió 853 millones hasta septiembre, un 49 % más que hace un año


Novo Banco cerró 19 sucursales el año pasado
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La entidad del fondo Lone Star y el Estado portugués atribuye las pérdidas a las provisiones y la evaluación independiente sobre los fondos de reestructuración.

Novo Banco, entidad creada tras la quiebra del Banco Espírito Santo (BES) y propiedad del fondo estadounidense Lone Star, que tiene el 75 % del capital, y el Estado portugués, con el 25 % , perdió 853,1 millones de euros entre enero y septiembre, un 49,1 % más que en el mismo periodo de 2019, por el refuerzo de provisiones y una evaluación independiente de su exposición a fondos de reestructuración.

En un comunicado difundido hoy, el banco explicó que hubo pérdidas de 260,6 millones de euros por «la evaluación independiente a los fondos de reestructuración», entidades a las que se transfieren activos tóxicos.

El Banco Central Europeo (BCE) ordenó que se realizase una evaluación independiente a la exposición de Novo Banco a estos fondos, que concluyó que tienen un valor de mercado de 557 millones, lo que supone una pérdida potencial de 260,6 millones respecto a la inversión inicial de la entidad.

Los resultados de Novo Banco también reflejan provisiones de 727,7 millones por la interrupción del negocio en España, el empeoramiento del nivel de cumplimiento de algunos clientes y los riesgos derivados de la pandemia, que en concreto obligaron a provisionar 187,2 millones.

Además, se destinaron otros 26,9 millones a reforzar las provisiones «para reestructuración».

La actividad corriente del banco arrojó 98,2 millones de beneficios, lo que supone una caída del 29,9 % respecto a un año antes.

La parte «legacy», como se denomina al legado del antiguo BES, generó 835,2 millones de pérdidas.

En el total del grupo, el margen financiero mejoró un 5,3 % y se situó en 401 millones, pero esta subida fue contrarrestada por una caída del 11,3 % de los servicios a clientes debido a la pandemia. Con ello, el producto bancario comercial fue de 597,6 millones, un 0,8 % por debajo del de un año antes.

Los costes operativos se redujeron el 3,8 %, hasta 318,1 millones, debido sobre todo a la reducción de plantilla. En el último año salieron 299 trabajadores del grupo, que ahora emplea a 4.668 personas, y se cerraron 19 sucursales.

El ratio de crédito moroso pasó del 19,5 % en septiembre de 2019 al 9,7 % en el mismo mes de este año. El banco destacó que este indicador alcanzó por primera vez una cifra de un dígito y recordó que el ratio se situaba en el 33,4 % en 2016.

Por el contrario, la solvencia empeoró y el ratio Common Equity Tier I se situó en el 12 % (13,5 % al cierre de 2019).

Novo Banco nació en agosto de 2014 tras la quiebra del BES y fue recapitalizado entonces con 4.900 millones.

En los últimos tres años tuvo que recibir casi 3.000 millones de euros en inyecciones de capital, parte de los cuales proceden de préstamos del Estado.

Estas inyecciones se realizan a través del llamado mecanismo de capital contingente, un instrumento que se activa para hacer frente a las pérdidas derivadas de los activos problemáticos heredados del BES.