«En términos generales, 2016 ha sido un ejercicio de malos resultados para OHL muy influidos por el impacto del reconocimiento completo de las pérdidas en los proyectos legacy [saneamientos aplicados] y por la adversa evolución del tipo de cambio». Así arranca el comunicado de resultados de la constructora OHL, que cerró el año con pérdidas de 432 millones de euros, frente a los 55 millones de beneficio de 2015. Las ventas fueron de 3.862,6 millones de euros, un 11,6% inferiores. Y el ebitda, de 222,9 millones, un 76,9% menos que en 2015. La deuda neta total del grupo es de 2.910 millones, un 27,4% inferior.