
La cúpula de la entidad catalana felicita a trabajadores, accionistas, clientes y al tejido asociativo por su «apoyo inquebrantable» durante un año y medio de incertidumbre. Cuerpo defiende el rol del Gobierno e Illa cierra filas con el banco vallesano.
El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, y el consejero delegado, César González-Bueno, aseguraron que el desenlace de la opa es el «mejor camino» para el grupo que encabezan y también para BBVA. «Son dos grandes entidades que generan más valor por separado que juntas», concluyó Oliu este viernes.
El día después de trascender que poco más del 25% del capital había aceptado la oferta que planteaba el banco liderado por Carlos Torres, ambos celebraron en un comunicado que Banco Sabadell pueda «continuar en solitario y avanzar en la historia de servicio a sus clientes que inició hace más de 144 años».
Los dos directivos protagonizaron estampas inéditas. Entre ellas, una llegada triunfante al campus financiero situado en las afueras de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), donde los trabajadores los recibieron con aplausos, ovaciones y consignas como «campeones, campeones». Únicamente les faltó la alfombra roja.
El ambiente era tan eufórico que González Bueno se subió encima de una mesa, desde donde puso en valor el «orgullo de pertinencia sin igual» que han evidenciado los trabajadores a lo largo de estos meses. Destacó que el rechazo a la opa ha unido a agentes muy distintos: «sindicatos y patronales, izquierda y derecha, nacionalistas y pro-España». Es algo poco habitual en tiempos de polarización total.
Oliu también agradeció el apoyo «mayoritario e inquebrantable» de accionistas, clientes y de la sociedad en general, y consideró que el fracaso de la opa es la «mejor salida para todos».
Con estas palabras, Josep Oliu quiso evitar cualquier tipo de valoración negativa hacia los accionistas que sí que se han desprendido de sus participaciones. Es algo que también hizo González-Bueno cuando, en una entrevista en Onda Cero, fue preguntado sobre el principal accionista individual de Banco Sabadell, el empresario mexicano David Martínez Guzmán, quien decidió apoyar los planes de integración de BBVA.
«No es día de represalias, es un día de alegría», señaló González-Bueno. Oliu recordó que «sigue siendo inversor y consejero del banco». Al ser preguntado por los periodistas sobre si podría optar por la venta ante discrepancias con el resto del consejo, evitó lanzar cualquier tipo de pronóstico: «No estoy en el alma de mis accionistas», declaró.
Rentabilidad
Sobre las perspectivas para Banco Sabadell a corto y medio plazo, González-Bueno destacó que su compromiso es incrementar la rentabilidad al 16% en 2017 y ofrecer a los accionistas una remuneración de 6.450 millones de euros hasta entonces, el equivalente al 40% de su valor en los mercados. Son los objetivos que figuran en el último plan estratégico.
La clase empresarial catalana se reunió ayer con Oliu en la Llotja de Mar, donde tuvo lugar un brindis. El banquero aprovechó el evento para lanzar un mensaje de agradecimiento a patronales y al tejido asociativo de la comunidad.
Cuerpo defiende el rol del Gobierno e Illa, su resolución
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió este viernes la actuación del Gobierno del PSOE y Sumar en la opa hostil de BBVA sobre Banco Sabadell.
«En ningún momento se ha impedido el desarrollo de esta operación», señaló Cuerpo sobre la posición del Ejecutivo desde Washington, donde participó en diferentes reuniones del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), informa Sergio Saiz.
Cuerpo explicó que está en contacto con la Comisión Europea, a raíz del expediente sancionador que abrió a España por los poderes que la legislación nacional da el Ejecutivo para frenar este tipo de operaciones. Aseguró que la normativa es «plenamente compatible» con la europea, y que «hay que respetar la voluntad de los accionistas», que son los que tenían que decidir».
El titular de Industria, Jordi Hereu, destacó que los accionistas de la entidad que preside Josep Oliu han adoptado una decisión «muy clara», mientras que la clase política y empresarial de Cataluña y la Comunidad Valenciana expresaron su satisfacción por el desenlace.
El president de la Generalitat, Salvador Illa, aseguró que el desenlace es «una buena noticia para Cataluña y el resto de España». Ayer mantuvo un encuentro con Josep Oliu, quien fue recibido con aclamaciones en un acto en la Cámara de Comercio de Barcelona. Esta última organización destacó el «trabajo coral» que han acometido las asociaciones empresariales catalanas, que rechazaron de forma «unánime «los planes de BBVA. Sin el rol que ha jugado, el resultado de la opa no podría entenderse, recordó la organización que preside Josep Santacreu.
Mayor tamaño
El presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, destacó que a partir de ahora, sería necesario que Banco Sabadell incrementase su tamaño «para garantizar su independencia». Abogó por crear un «núcleo duro» que además de «evitar nuevas opas hostiles», consolide a la entidad como la cuarta a nivel nacional. Otra de sus demandas fue exigir cambios legislativos para acotar los plazos legales.
Antoni Cañete, que preside la patronal Pimec, aseguró que pymes y autónomos «han ganado el partido». Vio también importante que Banco Sabadell «continúe estando presente» en Cataluña, donde volvió a situar su sede social a principios de año. En 2017, en el momento de mayor intensidad del procés, la emplazó en la Comunidad Valenciana.
La patronal vallesana Cecot vio importante para Cataluña evitar «la pérdida de centros de decisión locales», en palabras de su presidente, Xavier Panés. El Colegio de Economistas de Cataluña también defendió un sistema bancario vinculado con el territorio. También se mostraron satisfechos los sindicatos UGT y CCOO y líderes políticos como Carles Puigdemont (Junts), Oriol Junqueras (ERC) o Jéssica Albiach (En Comú Podem).
Desde la Comunidad Valenciana, el president Carlos Mazón pidió mantener la red de oficinas y que siga fluyendo el crédito. El alcalde de Alicante, el también popular Luis Barcala, hizo un llamamiento a que no hayan ni traslados de personal ni despidos.