Pagar el alquiler es sagrado hasta en una infravivienda ilegal

Un juez de Madrid ha ordenado el desahucio de Azzdine Khnisser y le ha impuesto el pago de 4.750 euros por los alquileres impagados de una infravivienda ilegal en la Cañada Real Galiana, un gigantesco asentamiento irregular donde viven unas 8.000 personas al este de Madrid. Da igual, según la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 86, que el inmueble no sea legalmente propiedad del denunciante —se trata de terrenos públicos ocupados hace décadas que están todavía en proceso de regularización—, porque la jurisprudencia establece que se debe hacer honor a un contrato de arrendamiento con independencia de la cuestión de la propiedad. Nada dice el fallo sobre las condiciones de la destartalada construcción, sin acceso al alcantarillado y conexiones ilegales a la luz y, hasta el mes pasado, al agua. 

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