El coste del cambio climático aumenta a medida que se publica un nuevo estudio. Si el planeta se cruza de brazos perderá —según el informe Stern Review— al menos el equivalente al 5% de su riqueza cada año. Cada 4ºC de calentamiento pone en riesgo entre el 1% y el 5% de los ingresos del mundo. Y esa auditoría de la preocupación se repartirá de forma injusta. Sufrirán más los desheredados. Un informe reciente del Banco Mundial sostiene que sin las políticas adecuadas que protejan a los más pobres de las subidas del mar y del tiempo extremo, el calentamiento global llevará a 100 millones de seres humanos a la miseria en 2030. El fenómeno es sencillo de explicar, las consecuencias inasumibles. “El calentamiento no solo tiene repercusiones medioambientales y económicas sino que aumenta la inequidad mundial. Porque las regiones menos desarrolladas tendrán menos acceso a los mecanismos que limitan sus efectos”, reflexiona Samantha Stephens, analista de sostenibilidad de la gestora Mirova. Habrá vencedores y vencidos. Aunque, como sostiene Branko Milanovic, economista especializado en desigualdad, “aún faltan los cálculos” que lo aseguren.