La cumbre europea de hoy y mañana viene borrascosa. Fragmentación entre populismos xenófobos y el resto: con inéditos insultos en italiano. División entre inmovilistas de la unión monetaria y reformadores, con insólitos cruces de documentos contrarios entre sí: el frente de rechazo nórdico capitaneado por la neobritánica Holanda y secundado por los orientales, frente al eje franco-alemán secundado por España.

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