Año tras año, España bate récords de visitantes. En apenas cinco, el número de turistas se ha incrementado en un 31% y ya hemos superado la barrara de los 75 millones de visitantes al año. A las excelentes condiciones de la oferta turística se suman ahora factores coyunturales. La inseguridad que se percibe en otros grandes destinos ha situado a España en una posición privilegiada como país atractivo y al mismo tiempo seguro. Los ingresos procedentes de este sector han permitido compensar los efectos de la crisis en otros, y es una fuente de ocupación imprescindible —el 13% de los empleos—.