Más de año y medio tardó Mariano Rajoy en reunirse con los agentes sociales de forma conjunta en La Mnocloa después de alcanzar la presidencia. Fue en mayo de 2013, en plena crisis, cuando la cifra de parados había superado los seis millones de personas y la situación no aguantaba más. Es verdad que había mantenido encuentros por separado con los secretarios generales de los sindicatos (Cándido Méndez, por UGT, e Ignacio Fernández Toxo, por CC OO) y los líderes de la patronal (Juan Rosell y Jesús Terciado, de CEOE y Cepyme); pero le costó un mundo hacer un encuentro tripartito pese a la crisis galopante. En marzo de ese año, el presidente había estado con patronal y sindicatos en un acto público para la presentación oficial del plan de empleo juvenil; pero un evento más amplio y en ningún caso discutieron sobre asuntos de relevancia.