La incorporación de más pensionistas con mejores carreras de cotización ha aumentado el gasto en pensiones mientras que todo lo demás sufría con la crisis. En 2018, esta partida, que representa la mayor de todos los presupuestos, subirá un 3,7% hasta 144.834 millones. Del aumento de 5.188 millones, unos 1.000 se corresponden con la subida de las pensiones bajas y de viudedad.