Hace un mes, el Partido Republicano de Kansas votó, a pesar del veto de su propio gobernador, por revertir los grandes recortes de impuestos (en el IRPF y en sociedades) que el propio partido había puesto en marcha en Kansas en el 2012. El gobernador republicano había argumentado entonces que no producirían un “agujero” fiscal, porque las bajadas de impuestos se compensarían con un fuerte aumento del crecimiento económico. Desgraciadamente, los Reyes Magos no existen. Un reciente trabajo de investigación de Jason De Becker, de la Universidad de Carolina del Sur, y varios coautores; concluía que la reforma de Kansas tuvo un impacto insignificante sobre la actividad económica y que, por tanto, solo sirvió para producir un elevado déficit fiscal que ha asfixiado la educación y la inversión en infraestructuras públicas.