En mitad de la crisis del Popular, el BBVA lo analizó en dos periodos para estudiar si presentaba una oferta, algo que finalmente no hizo. La primera ocasión en la que examinó al Popular fue entre el 6 y el 16 de mayo de 2017 y la segunda entre el 4 y el 6 de junio de ese año. El Popular fue liquidado la noche del 6 al 7 de junio y el Santander lo absorbió.