El Gobierno pretende poner fin a la huelga indefinida de los vigilantes de los controles de seguridad del aeropuerto de El Prat que arranca este lunes mediante la imposición de un arbitraje obligatorio. Se trata de una figura que ya se ha utilizado en otras ocasiones, por ejemplo en la última huelga de pilotos de Iberia, y que está regulada en la ley de huelga, una norma de 1977, previa a la aprobación de la Constitución.