Eduardo Díaz tiene 74 años y trabajaba en una fábrica de coches; actualmente está jubilado. José Luis Gutiérrez, de 61, lo estará en pocos años, tras 46 de oficio como encuadernador. A Gloria Litol le queda más: tiene 42 años y es empleada de banca. Violeta Carlavilla, a sus 26 años, estudia y apura 735 euros al mes como empleada pública en Fuenlabrada (Madrid). Los cuatro se sientan alrededor de una mesa para hablar de pensiones. Desde cada esquina surge un punto de vista que se corresponde con una edad, una realidad social y una mentalidad distintas.