Hay pocas alternativas de crecimiento inorgánico porque los bancos de tamaño medio tienen estructuras accionariales con inversores grandes y estables.
BBVA, tras el fracaso de la opa, afronta un futuro inmediato en el que cuenta con pocas opciones realistas de dar un salto, más allá de seguir apostando por el crecimiento orgánico y la remuneración de sus accionistas. Así lo señalan distintas fuentes financieras consultadas.
Que la fusión con Sabadell era la opción de futuro más evidente para BBVA lo admitían los propios responsables del banco (bajo el argumento principal de que era una vía para ganar eficiencia en costes). Pero también la mayor parte de inversores y analistas, que veían la adquisición como un movimiento estratégico para ganar cuota en uno de sus mercados principales, rebajando a la vez la exposición a mercados emergentes.
La negativa de Sabadell ha dejado pocas opciones de crecimiento inorgánico a BBVA dentro del sector bancario español.
«En España, todos los bancos que por tamaño podrían interesarle cuentan con estructuras accionariales muy blindadas», opina un directivo de banca de inversión.
Bancos ‘blindados’
Tanto Bankinter como Unicaja cotizan en Bolsa y registran una capitalización menor que la de Sabadell (11.900 y 5.900 millones de euros, respectivamente). Pero en ambos casos cuentan con accionistas de referencia «que no parece que estén abiertos a ser adquiridos fácilmente», añade este banquero, que también incluye a Abanca en la lista de entidades de improbable abordaje, dado que está controlada en su totalidad por un único accionista.
La idea general entre los expertos es que no existe en el mercado un clavo que ayude a sacar el de Sabadell. No solo porque no haya ninguna entidad en posición vendedora, sino también porque «comprar un banco español de los considerados medianos a BBVA no le mueve la aguja», señala un directivo responsable de instituciones financieras de un banco de inversión estadounidense.
Todos coinciden también en que la búsqueda de una potencial compra en suelo europeo no será una opción real para BBVA, al menos en el corto y medio plazo. El intento fallido de UniCredit para hacerse con el control de Commerzbank ha demostrado que todavía no existe un marco propicio para las fusiones en la zona euro.
¿Qué áreas tiene el banco para tratar de acelerar el crecimiento futuro? Una potencial es la de la banca digital. BBVA cuenta con un negocio en Italia que lleva dos años registrando fuertes tasas de crecimiento, y que acaba de lanzar en Alemania.
«Se trata de dos negocios con la capacidad de crecer de manera acelerada con una estructura de costes muy liviana», explican fuentes de la banca de inversión.
El propio BBVA, no obstante, ha reconocido que se necesitará tiempo hasta que este negocio tenga la capacidad de hacer una aportación relevante a los resultados.
BBVA también viene haciendo algún movimiento para ganar presencia en Portugal, donde se replegó en 2014, si bien lo ha vinculado a un posicionamiento concreto en altos patrimonios y empresas.
La salida de EEUU
Junto a Europa, la otra gran vía natural de crecimiento en las economías desarrolladas sería Estados Unidos. BBVA renunció a hacer banca comercial en ese mercado en 2020, aunque ha iniciado un cierto camino de vuelta, al detectar ahora allí oportunidades en banca de inversión y privada, segmentos que está reforzando.
Fracasada la opa de Sabadell, sin otras alternativas corporativas claras, y con la necesidad de reponerse del desgaste sufrido tras año y medio de batalla hostil, la entidad, liderada por su presidente, Carlos Torres, y el CEO, Onur Genç, ha vuelto a lo que ha definido al banco desde que ambos asumieron el cargo: la generación de valor en el momento presente, lo que ha supuesto volver a poner el foco en el accionista.
«Seis minutos después de conocerse los resultados de la oferta, BBVA anunciaba que retomaba el plan de recompra que mantenía suspendido», describió ayer Jefferies.
La declaración de intenciones no puede ser más clara.


