Los departamentos de Government Affairs están adquiriendo un papel cada vez más relevante y angular en un entorno regulatorio sometido a constantes cambios. Este panorama demanda una alta profesionalización para operar en una red donde los actores, que actúan con velocidades distintas, tienen cada vez más complejos patrones de comportamiento. Por ello, la clave reside en su papel de síntesis y sincronización, donde radica la oportunidad de creación de valor añadido.